¿CÓMO APRENDE MEJOR UN PERRO?

SE APRENDE MEJOR DESDE EL ÉXITO

Esta semana queremos dedicar nuestro artículo a uno de los errores más comunes que se cometen a la hora de educar a un perro.

Y es que normalmente esperamos (inconscientemente a veces) a que nuestro perro se equivoque para posteriormente corregirlo, creyendo que es la mejor manera de enseñarle aquello que no deseamos que haga.

¿Quieres saber por qué es un error?

Vamos allá…

Lo primero que vamos a hacer es corregir un enorme error de concepto “se aprende gracias a los errores” completamente falso.

Se aprende realmente a través de la conciencia.  Me explico. Pensamos que aprendemos al cometer errores, pero si esto fuera así, la verdad que tanto humanos como perros seríamos todos auténticos sabios y es que ¿quién no se ha equivocado millones de veces?

Sin embargo, ese error no es corregido hasta que somos conscientes de ello. Si esa consciencia sobre ese error tarda en llegar, repetiremos dicho error tantas veces que lo convertiremos en un hábito.

Es por ello que se aprende mejor desde el éxito.

Cuando un perro llegue a tu vida, no esperes a que se equivoque para corregirlo, aprovecha cada momento en que hace las cosas bien para hacérselo saber, de esta forma, no sólo le estarás dando una experiencia educativa más agradable, conseguirás que gane proactividad por el aprendizaje y por supuesto evitarás que se habitúe a comportamientos no deseados de tanto repetir y corregir.

Recuerda que cuanto más repite un comportamiento más quedará grabado en su cerebro, por tanto por mucho que corrijas si no le haces saber también lo que esperas potenciarás esa conducta.

Pongamos un ejemplo concreto (ten en cuenta que es un ejemplo tipo y que se aplica a cualquier situación que te pase con tu perro):

Tenemos un perro que tiene la costumbre de subirse con las patas delanteras al pollo de la cocina para investigar si hay comida.

Comportamiento habitual: Una vez hace esto le decimos que no, le regañamos, directamente le bajamos nosotros mismos o todas a la vez.

Hay que tener en cuenta que estamos compitiendo con desventaja, subirse a buscar comida es algo que le encanta y el que le regañes no tanto, por lo que insistirá en aquello que más le agrada.

Sin embargo, si aprovechamos cada vez que pase cerca del pollo de la cocina sin subir las patas para decirle muy bien y acariciarlo animosamente, estaremos:

  1. Haciéndole consciente de su comportamiento exitoso.
  2. Educando desde el éxito y no desde el fracaso.
  3. Creando una situación educativa agradable que le hará proactivo al aprendizaje.
  4. Consiguiendo que en su cerebro se grabe aquella conducta que deseamos y no lo contrario.
  5. Un trabajo más efectivo ya que el perro es un animal social y les encanta hacernos el gusto.

Como decía antes, ésto es un ejemplo tipo, por lo cual lo puedes aplicar en un sin fin de situaciones:

  1. Cuando juega adecuadamente con otros perros.
  2. Cuando saluda correctamente al llegar a casa.
  3. Cuando no tira de la correa.
  4. Y así un sin fin de situaciones más…

Para acabar me gustaría dejar claro que también podemos corregir la conducta errónea, como complemento de dejarle claro lo que queremos, pero siempre acompañada de muchas más situaciones de éxito.

En fin Unimascotero/a, sigue pendiente, porque con el adiestramiento cognitivo emocional puedes tener el perro/a soñado.

y no lo olviden!!!

La educación es un derecho para ellos y un deber para nosotros.

¡¡Hasta la próxima Unimascoter@s!!

 

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